Sueños









Una vez soñé contigo.
Soñé. Soñé.
Lo que el futuro me deparaba.

Yo un Curro Jiménez andaluz,
en mi bonito corcel negro,
galopando elegantemente a la puerta de tu casa,
dispuesto a subirte a la grupa a buscar mil aventuras.

Pero…

Los sueños, sueños son.
Y el destino decidirá.
Lo que el futuro me espera.
Y si mis sueño se cumplirá.

Y a dios le estoy rezando que se hagan realidad.

Poder besarte cada mañana.
Mirar a un lado y verte tumbada en mi cama.
Serás mi vampira cada mañana.

y…

Yo un Curro Jiménez andaluz,
en mi bonito corcel negro,
galopando elegantemente a la puerta de tu casa,
enredaderas que trepan por las ventanas,
por una reja se ve el Sol y entra la luz.

Y cuando galopo huyendo por el desierto de Almería,
me acerco al cortijo de Los Gallardos,
la esencia a jazmín cercana me invade,
y todo me recuerda a ti,
morenaza de mi vida.

Ya encontré en mi sueño.
La que será mi futura esposa.
Morena, guapa y hermosa.
Al bailar parece que vuelas.
Y yo te juro eterno amor.

Mi habitación



Fuera llueve.
Compartimos un cigarro.

Tú. Desnuda en el sofá.
Sentada frente a mi.

Tu pelo moreno cae sobre tus hombros perfectos.
Es nuestro momento.
Cruzas las piernas de esa manera tan graciosa,
a la vez que mueves un pie nervioso.

Nos miramos fijamente. Un rato.
Y me dices. -¿Qué?

Te pregunto. -¿Qué soy para ti?

Tu voz dulce y radiofónica me suena a musica celestial.

! Eres el hombre con quien siempre soñe !

¿Porqué? - le pregunto al amor de mi vida.

- Tú. Eres un hombre de verdad,
  el que me persigue siempre con su mirada,
  como un felino hambriento,
  y se pierde en el brillo de mis ojos a pesar de la oscuridad,
  y eres capaz de construir un castillo para tu reina
  con tus manos desnudas.




NO SÉ ESTAR SIN TI

Veo tu ciudad desde mi  balcón.
Rascacielos que se comen el cielo.
Vestido y en la cama.
Atento a tus llamadas.

No sé estar sin ti.

Atrás los días felices y alegres.
Miro tus fotos.
Recuerdos en el coche con tu pelo alborotado al viento,
tu cara morena y mi mano en tu pecho.

No sé estar sin ti.

Escribo poemas que jamás leeré.
No tengo hambre hoy no comeré.

No sé estar sin ti.

Te recuerdo llegar de los bares cerrados,
esperándote abajo en el rellano,
dispuesta a llevarme a la habitación,
y allí amarme una vez más.

No sé estar sin ti

Todo por ahi tirado.
Barba de  siete dias.
Ahora que no estas me voy consumiendo.

No sé estar sin ti

No sé de que me quejo.
Tú siempre dices que soy un niño.
Tendré que darte la razón.
Tengo lo que me merezco.

No sé estar sin ti.

Estos brazos que te han abrazado
No sé que se creían
Y yo decía:  -Ahora la tengo.
A ver si aprendo.

Tus palabras me confundieron.
Tu mirada me lo advirtió.


Vampira volandera, 
no sé estar sin ti.


Ni contigo ni sin ti

Ni contigo. Ni sin ti.
No puedo vivir.
De una manera u otra.
No puedo vivir.

No te tengo.
Tienes propiedad.
Tu tiempo no es mío.
Tus amanaceres no me pertenecen.
No puedo vivir contigo.

Estoy atado.
Nada puedo hacer.
Mi corazón sangra herido.

Intento huir.
Galopar por el páramo frío.
Lejos de ti.
Y no puedo partir.
No puedo estar sin ti.

Algo si tengo de ti.
Tu amor a rabiar.
Siempre que puedes me lo vienes a dar.

Ni contigo puedo vivir.
Ni sin ti puedo vivir.
Este es mi sino.
Ni contigo ni sin ti.


NO TE ELEGÍ

No te elegí.
No escogí sentir esto.
No elegí ser tan feliz.
No escogí enamorarme de ti.

Simplemente pasó.

No escogí cruzarme en tu sendero.
No elegí pensar en tí cada segundo.
No escogí tu imagen fija en mi seso.
No elegí que fueras mi destino.

El azar de la vida no me preguntó.

Ni quererte tanto.
Ni tampoco con tus besos vibrar.
Ni mirarte tonto.
Ni escuchar tu te quiero a rabiar

Eso sí. Sin duda alguna.

Si me hubieran preguntado.
Lo hubiera escogido todo así.
Tal y como esta pasando.
Y amarte como en un film.

Desaparecer

Todo es tan duro.
A veces me dices:
- Quiero desaparecer !

A mí no me gustaría desaparecer.
Lo que me encantaría,
sería amanecer.
Amanecer contigo.

Irme a dormir ahora.
Cerrar los ojos con mis problemas.
Que todo pasara.
Y despertar contigo.

Magia!
Abro los ojos.
Nuestro sueño.
Estoy contigo.

Despierto con tu aroma.
El calor de tu cuerpo.

Escucho tu quiero.

Agotados de una nopche apasionante.
Tapados de una sábana húmeda de nuestra esencia.
El jugo del amor nos invade.

Que todo pase.
Y despierte.
Contigo vampira.
Que siempre me mimas.


Lo siento

Lo siento.
Por amarte tanto.
Por quererte tanto
Lo siento.
Por dártelo todo de mi.
Por no dejarte nunca sola.
El amor puede doler.
Tú lo sabes bien.
Duele cuando todo es complicado.
Pero es lo único que nos hace sentir vivos.
Y es lo único que me llevaré cuando muera.
Lo siento.
Por mirarte así al hacer el amor.
Por mis palabras bonitas.
El amor puede sanar.
Tú lo sabes bien.
Sana cuando todo es complicado.
Es lo único que nos hace llorar de alegría.
Y es lo único que no se compra.
Lo siento.
Por abrazarte y no dejarte ir
Por tanto insistir.

Estoy aquí



Cuando vampira estes triste y te sientas pequeñita.

Cuando haya lágrimas en tus ojos yo las secaré todas.

Estoy aquí.

Cuando todo te sea adverso y te sientas sola.

Yo volaré a ti.
Desplegaré mis alas y volaré.
Te envolveré de cariño y amor infinito.

Cuando estés deprimida y te sientas extraña,
cuando te encuentres perdida en la oscuridad,
cuando la noche caiga sobre ti en el camino.

Yo te iluminaré.
Yo estaré a tu lado

Cuando llegue la penumbra y te envuelvan las penas.

Yo volaré a ti
Desplegaré mis alas y volaré.
Te envolveré de cariño y amor infinito.

Vuela vampira volandera.
Vuela.
tu estrella volverá a volar y tus sueños se cumpliran.

Yo vuelo tras de ti.
Despliego mis alas y te protejo.
Te envuelvo de cariño y amor.

¿Cuánto dura un beso?


¿ Cuánto dura un beso contigo?

No lo sé.

Tus besos no se miden en tiempo.
Se miden en el escalofrío de mi espalda,
la suavidad de tus labios,
la caricia de tus dedos en mi nuca,
la humedad cálida de tu lengua,
tu aroma que me invade,
la ternura de tu mano en mi mejilla.

Tus besos no tienen tiempo,
pero se cuenta el tiempo hasta el siguiente beso.

Tus besos no tienen duración,
pero el mundo se detiene,
solos los dos y todo desaparece alrededor.

Tus besos no duran un tiempo.
Son besos eternos.
Se recuerdan toda la vida.

¿ Cuánto dura un beso contigo?

Ya lo sé.

La inmensa eternidad.

VIERNES



Viernes noche.
Te arreglas para mí.
Vuelo a ti en mi coche.
Falda corta, ojos de gata y labios de carmín.


La noche nace para nosotros.
En la habitación te arranco la falda
Bebemos, reímos, nos amamos.
De ti no se me acaban jamás las ganas.


Bailamos abrazados.
Te agarro la cintura y te levanto la falda.
Nos miramos empapados.
Desaparece todo a nuestro alrededor.


Se acaba la noche.
En mi coche me cantas.
Una locura más,
que en mi memoria no olvidaré jamás.



Vampira volandera



Como David lucha contra Goliats,
yo me bato contra las altas montañas.

¿Mis armas?
Un  piolet , una pelliza y tu amuleto.

¿ Mi código?
La cumbre hasta el final.

¿ Mi ilusión ?
Verte una vez más.


De la despedida de ti.
Gravados tus ojos azabaches.
Una caricia en mi cara.
Tu sonrisa alegre.

Tire de frente o me repliegue.
Tú surges como un fogonazo en mi mente.
El recuerdo de la emboscada de tu mirada.
La fragancia de tu piel por la mañana.

El viento que me azota,
son tus dedos que me rozan.
Noto tu presencia,
tus señales son mi guía

Al pisar la cima el cielo se abre y te veo a ti,
de repente miro y tiemblo porque ya no estás,
entre nubarrones el  viento te llevará,
el camino del descenso me marcarás.


Vampira volandera de entre vientos y tormentas,
tú me sobrevuelas.



Subir montañas sin ti




Subí una montaña al amanacer,
y al bajar me dejaste al atardecer.

Me esperan muchas montañas que subir sin ti,
son muy diferentes sin tenerte aquí.

En la gran ciudad ya no me esperas entre tanta  gente,
ya no estas para que corra a verte.

Era tan feliz cuando estabas aquí.
Mi cuerpo gélido necesita de ti.

Asciendo con mi piolet los Alpes sin ti,
solo tu collar está  aquí.

Entre las nieves blancas pienso en tu cara
no la tengo para poderla besar.

El frío me atenaza en esta maldita montaña
y tu cuerpo no está para dejar de temblar.



Loco



Podría coger el coche y volar,
con tal de un beso más.

Porque mañana quizás,
seguro no estarás.

No soy tu hombre.
Pero si tu niño.

No soy tu gran amigo.
Pero si tu abrigo.

No soy guapetón.
Pero si tu ilusión.

No soy tu gran amor.
Pero si tu pasión.

Solo soy un loco

Un loco.

Loco por robarte tus besos prohibidos.

Loco por volar a ti cuando me lo pides.

Loco por escalar pensando en ti.

Loco por colar mi mano bajo tu falda.

Loco por escribirte poemas en la madrugada.

Loco por soñar con tu carita.

Solo soy un loco.

Un loco por ti.





Solo quiero tu cuerpo.



Otra semana sin verte.
Pensando en la última vez.

Esperando que tus labios se claven en los míos.
Deseando que tus fauces de loba se claven en mi cuerpo.

Aferrándome a tu cuerpo desesperadamente.
Lamiendo tus pezones rozados.

Entre las sombras de esta cama secreta.
Fulminado por tu mirada ardiente.

Entrando en ti con esa pasión.
Besándote despacio

Y la semana paso atado a ese momento.
Mi fiera que apenas conozco.

Te busco y solo quiero sexo.
Solo quiero tu cuerpo.

Y cuando marchas de la cama me quedo vacío,
pulverizado por tus caricias de vampiro.

Otra semana sin verte.

Tus caderas peligrosas en mi mente.

Bendito fantasma.






Eres un fantasma.

Apareces y desapareces en mi cabeza.

Corro en mi bólido por las calles de la gran ciudad.
Miro a mi lado y ahí estas.
Morenaza al viento batiendo tu pelo.
Tu escote invitándome a hundirme en él.

Estiro mi mano para acariciarte y desapareces.
Benditas imágenes.

Camino entre la multitud.
Y te veo avanzar hacia a mí.
Tu paso decidido y tu falda al vuelo.
La sonrisa más bonita solo para mí.

Corro hacia a ti con zancadas largas y desapareces.
Bendita visión

Sentado en esta terraza.
Te veo a mi lado diciéndome: -Acércate mi niño !
Me besas comiéndote mis labios y mi cara.
Te digo: -Qué suerte que estés conmigo!

Abro los ojos y desapareces.
Bendita alucinación.

Te veo en todas partes.
Todos los sitios.
Todos los lugares.


Mi amante fantasma.

Te escribo frases.




¿Sabes?
A veces te escribo frases.

Con mi móvil roto te escribo.
Frases de amor y cariño.

Y tú me respondes mensajes que rasgan el silencio,
como un trueno rompe la noche en misterio.

Mensajes que me dicen cosas bonitas.

Que vendrás a recogerme abajo en la entrada,
para besarme en la madrugada.

Que pasearemos de la mano en la mañana,
y así regalarnos miradas.

Que me ataras a tu cama,
para clavarme tus garfios de plata.

Vampira mía vuela hasta mí.
Devórame en mi alcoba.
Muérdeme. Fulmíname.

Déjame clavado a ti.
Esclavo de tus fauces de loba.
Atado a tu cuerpo eternamente.




No tengo nada.

No tengo nada.
Y no quiero nada.

Lo tengo todo.

Tengo las montañas.
Para escalarlas.

Tengo las calles.
Para correr.

Tengo las estrellas.
Para soñar.

Tengo la lluvia.
Para empaparme.

Tengo la música.
Para bailar.

Tengo el sol amaneciendo.
Para llorar en el crepúsculo.

Lo mejor de todo.

Tú boca para comérmela a besos

Tú sonrisa para ser feliz.

Tus caricias para morir.

No tengo nada.
Y lo tengo todo.


Poema del alpinista

Montblanc.
Gélido y altivo.
Piolet negro, viento frío,
y mosquetones en la mochila.
Aunque siga la cornisa
no sé si llegaré a tu cima.
Por el hielo, por la pendiente,
piolet negro, vértigo en mi mente.
! Dios que rampa tan larga!
! Dios mi piolet valiente !
! Dios que la gloria esta allí !
Montblanc.
Gélido y altivo.




La gata sobre el tejado de zinc.

Es finales de verano.
Hace calor.
Medianoche.
Soy un Paul Newman,
borracho y tobillo roto.
Un deportista de la vida fracasado,
ya solo héroe unas pocas horas,
no años enteros como en el pasado.
Tú.
No hay duda.
Todos lo ven.
La gata sobre el tejado de zinc.
Tan bella. Tan buena.
Pero te quema el suelo,
intentas huir.
Todo te arde y,
tu mirada felina quiere escapar.
Salta mi gata.
Luchas por seguir estoica en tu altar.
Pero salta.
O te quemarás.


Sueños

Ya sólo te veo en mis sueños.
Por eso me alegran tus regresos nocturnos.
En mi vigilia ya no existes.
Una tarde de otoño desapareciste.

Ahí estas en mis sueños,
paseando de mi mano.
!Te quiero tanto!
Te miro con ternura y te lo digo.

A veces dudo.

¿ Será todo una pesadilla ?
¿ Mi vida sin ti es el sueño ?
¿ O es el sueño contigo la realidad ?

Llega la noche.
Espera voy contigo.





Te fuiste.

Naciste en un valle escondido de Almería.
Allí jugaste de niña entre el olor a romero y jazmín.
Siempre alegre y saltarina.

Cada mañana te preguntabas lo mismo.
¿ Que habrá detrás de esas montañas ?
Hasta que muy jovencita te fuiste a ver la vida.

Corriste con tu bolso por las calles de la ciudad gris.
Siempre risueña camino a tu trabajo.
Esforzándote en que todos fuéramos felices.

Ayer cogiste otra vez tu bolso.
Ya sin prisas.
Y te fuiste para siempre.
Discreta.
Sin decir adiós.
Volviste a tus montañas en Bacares.


No te conozco



No te conozco pero te imagino.
Siento tu calor aunque no te pueda ver,
y a pesar de la distancia te noto aquí.

Sin conocerte te veo,
estas ahí esperándome de pie en el páramo,
con tu sonrisa pícara y tu pelo revuelto al viento.

No te conozco. Y por eso te busco en otros rostros.
Te imagino en otras mujeres.
Sé que ninguna se parece a ti por que solo tú perturbas mis sueños.
Tu fuerza invade mi cuerpo.

No te conozco aún y ya eres la dueña de mis poemas y deseos.
La que me arranca el hastío con un leve susurro.
Vibro y tiemblo por que me haces sentir vivo.
Mi corazón invadido de ti.

No te conozco. Aún.

El beso



Cuando miramos la Luna no la vemos.
Bueno, sí.
La vemos.
Pero lo que percibimos es su pasado.
Vemos la luz que llega hasta nosotros.
Si la Luna dejara de brillar,
todavía la veríamos durante dos minutos.
Lo que vemos es su pasado.
Con todo nos pasa igual.
Siempre vemos el pasado.
Y con los que queremos también.
Vemos su pasado.
Al mirar a alguien su imagen tarda un microtiempo en reflejarse en nuestra retina.
Lo que percibimos ya ha pasado.
Pero cuanto mas nos acercamos,
mas se reduce el pasado.
Nos aproximamos cada vez más y,
más se reduce el pasado.
Hasta que la besamos.
Cuando besamos a quien amamos estamos tan cerca que ya estamos en el presente.
El presente solo existe cuando nos besamos.
Un beso

El lago


Mientras duermes a mi lado desnuda te miro.
Intento grabar para siempre en mi retina tu cuerpo.
Captar esa instantánea.
Repaso con mi mirada tus pechos duros y firmes.
Qué bonitos !
Mis ojos recalan también en tu vientre plano.
Jamás tuve entre mis manos ni tendré tal cuerpo tan moreno y bello.
Lo mejor.
Tu carita que me enamoró.
Tu boca.
Me encantan tus labios.
Me los comería siempre.
Me acerco y los beso.
- Bon dia !
Despiertas.
Y aparece ante mí lo mas impresionante: tus ojos.
Tu mirada me traspasa.
- Hoy iremos al lago ?- me preguntas.
- Vamos al lago quiero besarte bajo la cascada - te respondo.

La fiesta

Paseábamos empapados en alcohol.
Arrastrábamos nuestros cuerpos abrazados por las calles de la ciudad gris.
Se habían acabado las risas y,
me cogías la mano con fuerza.
Era el momento de explicarnos la vida.
Tú.
Me hablaste de tu corazón roto.
Yo.
Te hablé de mis desilusiones.
De pronto.
Me miraste con tu mirada felina.
Dijiste: - Hay tanta magia en nosotros, pero no puede ser.
- Dame un beso - respondí.
Susurraste: - No. Mejor no. Sería peor.
Cuando entraste en casa me quedé solo.
Más solo que nunca.
Solo llegue a ti.
Y solo me fui de ti.
Lloré.
Lloré
Lloré.
Porque me quede solo.
Más solo que nunca.
Solo.


La cárcel.




De cada palabra tuya arde el fuego en mi interior,
de cada mensaje tuyo muero de pasión.

Y aunque tenga que quemar mil brujas,
correré junto a tí.

Basta ya de palabras escritas y que termine todo.
Porque en la cárcel del deseo estoy junto a tí.

Cómo saber la suavidad de tu piel,
cómo sentir tus besos.

Cómo notar el calor de tus senos si,
en la prisión del deseo estoy junto a tí.

Escaparé de esta prisión.
Por fin haré el viaje soñado.

El viaje a las montañas nubladas,
donde me espera el amor en tus labios.

Única



Dicen en la televisión que ya somos 7000000000 en el mundo.
Mucha gente en una bola de roca viajando en la oscuridad del espacio.
Una bola de roca que funciona con magia,
porque sino jamás lograría entender como te encontré entre tanta gente.
Es la magia que me llevó a ti.
Si te fueras y,
te tuviera que buscar entre las 7000000000 personas,
me sería facilísimo:
tu boca inconfundible,
tu forma graciosa de andar,
tu ceja izquierda,
tu vocecilla,
tu pecho...
Tú eres única.
No hay nadie en este planeta como tú.
Eres única.

Silencio


Camino solo por los pasillos sin luz.
Salgo al patio y me subo el cuello del polar.
Hace frío y humedad.
Es otoño.
Aunque centenares de niños corren y juegan a mi alrededor,
yo solo escucho silencio.
En la mesa un plato de sopa.
Trago saliva, no me pasa.
Aunque los hombres y mujeres me hablen sin cesar,
yo solo escucho silencio.
Sorbo un triste café.
Al atardecer lo padres me preguntan si parar pero,
yo solo escucho silencio.
Intento gritar,
de mi garganta solo sale silencio,
como silenciosas caen las hojas en otoño.
El silencio me invade.
Silencio, silencio, silencio ...

Llegaste poco a poco.








Llegaste poco a poco.
Como llega el otoño.
Lentamente.
Cuando las hojas caen poco a poco.
Lentamente.
Como en octubre cuando el bosque del norte cambia sus colores.
Lentamente.

Apareciste aquella noche por casualidad,
como aparece la estrella fugaz inesperadamente en la negra noche.
Nos vimos otra vez una tarde de martes,
también por casualidad.
Mira que tú siempre dices que nunca pasa nada por casualidad.
Destino o no cuando me di cuenta,
ya me habías invadido,
ya estaba lleno de ti.


Terrassa



El alba de Terrassa tiene tres crepúsculos,

uno color gris, otro color tristeza y otro color desamor.

En el alba de Terrassa corren los coches de la desesperación,

haciendo saltar el agua podrida de los charcos.


Al mediodía de Terrassa vuelan palomas negras,

y en su cielo el fracaso y la desesperación se desparrama.

En el mediodía de Terrassa corre por las calles un huracán de desesperanza,

devorando a su paso las gentes grises.


Al atardecer de Terrassa todos los sueños ya se han roto,

los corazones se han quebrado y desangrado.

En el atardecer de Terrassa un sepulturero entierra la luz,

muriendo el día y el amor.


A la noche de Terrassa la angustia escala hasta las habitaciones,

la melancolía abre las puertas y arrasa los hombres.

En la noche de Terrassa una enfermedad abate las aceras,

taladrando las sombras desoladas.


Camino por la calle fatigado sin encontrarte,

recuerdo está cada vez más lejano y,

la reminiscencia de tu aroma ya se ha perdido ,

si acaso me buscaras ya sabes dónde encontrarme:

calle tristeza, número amargura, ciudad de Terrassa.

La playa

El Sol traspasa mis Ray-Ban con una leve claridad
mientras mi piel se tuesta al Sol.

Al inspirar el aire me regala un agradable aroma a sal y,
la sensación de calor en mis carnes me encanta,
a veces, me llegan gotas de las olas a los pies.

En mi paladar todavía está el gusto del Bombay Sapphire en la barra de ayer,
en compañia de aquella joven francesa.

Hasta he conseguido que me da igual todo,
he conseguido desconectar: premio.

Pero solo me falta una cosa : tú.

Crepúsculo



Crepúsculo:
Duración de tiempo que transcurre desde que el Sol raya el amanecer hasta que surge completo. Dícese también de la claridad existente en el lapso de tiempo comentado anteriormente.
Esa es la definición de crepúsculo en el diccionario.
Para mí es otra.
Para mí ese crepúsculo no fue una definición académica.
Fue una definición de nuestras vidas.
Para mí no fue un claroscuro.
Fue tu perfil radiante en las montañas.
Para mí no fue un lapso de tiempo.
Fue morir contigo en la eternidad.
Para mí el Sol no fue el Sol.
Fuiste tú.
¡ Qué corto es el crepúsculo !
Y que largo es el dia.

El adiós.




Con unos pasos me acerqué hasta él.
Era nuestra última tarde.

El tiempo se había roto para siempre en mi interior.

Me mirabas con los ojos cerrados,
a través de un frío cristal.

Ya nunca más me abrazaras,
nunca más me llamarás cariño.

Yo: tu niña. La que tú más querías.
Como puede ser que te vallas así.

Qué injusta es la vida !

Tantas veces jugamos juntos.
Tantas veces reímos juntos.

Una voz atrás me dice que ya te llevan.
Es nuestro último minuto.

Ahora solo me queda llorar.
Llorar con tu silencio.

Adiós.

El aroma


Siempre que viajamos en tren hay algún atisbo de soledad en la ventana que casi es como una meditación.

Horas después de marchar,
durante el viaje en tren,
y en uno de esos ensimismamientos por la ventana tu "aroma" me invadió de tal manera que me sobresalté.

Invariablemente quedan recuerdos:

la tez de tu hombro moreno,

la perspectiva de tu perfil en el crepúsculo,

el contacto de mi mano en tu cintura,

el roce de tu cabello al susurrarme al oído,

el eco de tu risa...

Pero el mejor recuerdo siempre es el del aroma.
A la vez el más mágico porque no puedes esforzarte en recordarlo,
tiene que ser él que te llegue y te asalte.

Debe ser como tú dices:
Cuando nos llega el recuerdo del olor de alguien es porque en ese instante se crea con una chispa mágica un hilo que nos une en el pensamiento durante un lapso.

Cada vez que me asalte tu olor pensaré en el hilo mágico,
y guardaré ese instante sólo para mí.


Noviembre

El olor a jazmín y madreselva está solitario en el recuerdo.
El viento golpea mi ventana.
Se acerca noviembre.


Recuerdo como eras el último otoño,
la joven distante y misteriosa,
risueña del perseguidor de palomas.
Regresa noviembre


Mientras queda atrás el alegre vuelo de la golondrina,
y en su lugar,
cae el vuelo de las tristes hojas secas de otoño.
Llega noviembre.


Tempestad en las montañas nubladas.
Te esperaré en el bosque seco del norte,
sé que volverás, sutil y pensadora.
Mira, ya es noviembre.










Paseando enredada en mí.


Paseando enredada en mí vemos despertar la ciudad.

Mis manos en tu blanca cintura,
y las tuyas impacientes.

Viendo nacer la mañana,
paseamos en el silencio,
unidos como el jazmín y la madreselva.

Sentada tan próxima a mí que no nos podíamos ver,
te sueltas el pelo,
te aparto el cabello para mirarte a los ojos,
y te beso con prisa pero suave.

Al final nos rodeo la completa soledad,
cada uno en su frío abismo.

Ahora pienso en imágenes congeladas en una foto,
y cada vez que recuerdo esa mañana,
así te veo, así nos veo,
detenidos para siempre en un papel.


Hablemos de mí.

Hablemos de mí.
Una carta de amor y pétalos en el cajón.
El corazón roto.

Hablemos de mí.
Una foto amarilla y un vaso de ron.
Un dolor profundo.

Hablemos de mí.
Ropa sucia y lágrimas en el colchón.
Un amor eterno.

Hablemos de mí.
Angustia y calmantes para dormir.
Noches sin sueños.

Hablemos de mí.
Recuerdos de una princesa y en la camisa carmín.
Un poema en el crepúsculo.

Hablemos de tí.
El diablo ha tomado forma de mujer.
Lo ha hecho en tí.



Te odio.


Él entró y la besó,
pero ella no respondió.

Era la rutina de siempre.

Había un sofá amarillo
que invitaba echarse a dormir.

Apretó su frente,
se apretó el corazón.

Bebió un buen trago de cerveza,
habló de su trabajo,
de sus proyectos para hoy y nunca jamás.

Ella callaba

Recordó tantos años de amor y tantas noches de pasión.
Las palabras más tristes ahora.

Al final calló con el silencio de ella.

Se acercó hasta sus labios para besarla de nuevo,
y lloró porque ella no estaba.

Se fue hace tiempo para siempre.

Te odio le había dicho.

Hace años se marchó para siempre.


De ti aprendí a bailar.



Vaya con las luces de neón, y si no con el humo de los cigarros,
o el sonido de la música ensordecedor,
pero no eran las luces de color, o el humo de los cigarrillos,
aquella noche de principios de verano, en el Menphis.
Bailabas y bailabas para mi solo, para mí, para todos,
para aquel apuesto galán (recuerdo aún su tupé engominado)
mientras Lob reía y carcajeaba, me gritaba,
bebiendo cubatas sin parar. Pobre Lob, dónde estará ahora.
Mejor no pensar. La música sonaba “ Chiquilla ! ”
Aquella discoteca, la playa, el baile, y luego nuestros cuerpos
desnudos en el mar, el roce del agua fría,
besándonos entre las olas, y Lob borracho nadando a nuestro lado
Pobre Lob dónde estará ahora. Fue tú último baile para mí.
Aún así, siempre gracias, porque aprendí de ti a bailar.

Bacares

Amo Bacares,
donde tres huevos son dos pares,
donde la gente explica, bebe y ríe
sólo por reir, explicar y beber.

Donde llega Manolo y explica un chiste
como siempre,
y está Pedro y ríe
como siempre
y llega Antonio y bebe
como siempre.

En Bacares siempre sopla un viento de amistad,
una amistad de pueblo sencilla,
sin pomposidad y grandilocuencia.

En Bacares huele a jazmín,
a romero, a anís, a sol
y a ganas de vivir y reir.

Búscame en verano amigo y,
me encontrarás en Bacares,
con la sencilla gente
que sólo por explicar, reir y beber
ama Bacares,
donde tres huevos son dos pares.


( a todos mis amigos Bacareños )


El amante eterno.


Yo soy el amante eterno,
el Don Juan, el clásico,
el que ha existido siempre,
el marinero de piernas fuertes y,
anchas espaldas,
el que con su barca penetra,
en tu ensenada estrecha y tranquila.

Yo soy el del cerro yermo y estéril,
el ancho y moreno,
el gladiador marcado de cicatrices,
heridas de mil amores rotos.

Yo soy tu amante pícaro,
el que conoce tu cuerpo,
el que sabe donde besarte,
el que te dibuja poemas en la piel.


Soy el que te arranca las ropas,
el que te besa tranquilamente,
el que te muerde,
el que te baña,
el que se enreda en tí.

Soy el que te ata,
con mis manos, con mis dedos,
el que recorre tu cuerpo,
el que tiembla.

Yo soy él, el eterno,
el antiguo,
y también soy el amante nuevo,
el desconocido,
el que te emociona,
el ave Fénix,
el que renace de cada fuego.

Yo soy tu amante eterno.

Te quiero

Te quiero.

Te quiero en mi pensamiento,

y no te lo digo con palabras, te lo digo con la mirada,
mis ojos que buscan los tuyos,
que se recrean siguiendo tu nariz y bajan hasta tu pecho;

y no te lo digo con palabras, te lo digo con mi humor,
mis oídos se deleitan con tus risas,
carcajadas que suenan a música y tu rostro se invade de alegría;

y no te lo digo con palabras, te lo digo con mi compañía,
mi cuerpo se estremece cerca de ti,
cualquier roce me hace vibrar y contigo me siento feliz;

y no te lo digo con palabras, te lo digo con mi corazón,
mi alma esta tan triste sin ti,
que cada mañana te busco para apagar mi tormento.

Pero si no hay palabras no hay amor.
Ya no te lo digo con la vida,
quiero decírtelo con la muerte,
ya no te lo digo con el amor,
quiero decírtelo con el olvido.